Cuando vivimos situaciones incómodas, en lo personal o en lo profesional, muchas veces no somos capaces de tomar una decisión que nos haría la vida más feliz, quizás por miedo, incertidumbre… nos sentimos paralizados sin tomar las riendas de nuestra existencia, nos dejamos llevar por esa angustia de la que nos hacemos presos nosotros mismos.

“¿Si no estoy cómodo con una determinada situación ¿por qué no me enfrento a ella y me libero ?”

Hay ocasiones que sabemos hay que tomar una decisión complicada, pero por inercia, costumbre o ese sentido de la responsabilidad mal entendida, nos sentimos bloqueados y esto nos impide llevarla a cabo, viviendo en un mar de sin sabores, que nos hace infelices y, llevadas al límite, nos pueden hacer enfermar, con más frecuencia de la que imaginamos.

Aprender a enfrentarse a los problemas  no es fácil, muchas veces el miedo nos paraliza y convivimos con situaciones que nos llevan a extremos, pero es mucho peor vivir así cuando la solución está en nuestra mano : simplemente se trata de decirnos a nosotros mismos
“no estoy dispuesto a continuar así”.

Efectivamente hay situaciones en las que tomar una decisión de cambio puede no ser tan fácil o simplemente encontrarnos en un callejón sin salida, pero siempre siempre hay un camino por recorrer. Dejarse vencer no es la solución.

Por tanto seamos valientes, pensemos que hay vida más allá, que tras una decisión complicada nuestro día a día se habrá librado de un peso que puede convertirse en una losa y a partir de ahí solo tendremos que mirar hacia delante. Miremos la vida con otros ojos, sonriamos a aquel que tan infeliz pretende hacernos cada mañana en el trabajo, os aseguro que funciona, tras un tiempo su actitud cambiará, si no nos ve vulnerables no seremos su objetivo.

La vida es demasiado corta y tiene cosas maravillosas que muchas veces nos perdemos por no saber tomar una decisión a tiempo.
Os animo a recordar esta frase en nuestro cerebro e intentar ponerla en práctica más a menudo, sin duda seremos mucho más felices.

Raquel C.
Educacoach